El automovilismo se “reactivó” en el Rally Villa de Santa Brígida

Foto: Rubén Reyes

Oriol Reyes Rodríguez

         La temporada automovilística daba por fin su pistoletazo de salida en Santa Brígida, como nos tenía acostumbrados, pero con varios meses más tarde de lo normal debido a la pandemia mundial causada por el virus Covid-19. Equipos, aficionados y pilotos esperaban con mucha intriga la celebración de esta carrera, una cita en la que la organización tuvo que trabajar mucho para que saliera adelante, ya que se trataba de una ocasión especial, pues sería la primera prueba automovilística “post cuarentena” a nivel nacional.

Foto: Rubén Reyes

En el apartado deportivo destacaba la espectacular lista de inscritos que había con varios coches capacitados para optar a la victoria final. Ya desde el primer tramo fueron dos los equipos los que se destacaron: el formado por Luís Monzón – José Carlos Déniz (Citroën C3 R5) y el que formaban Yeray Lemes – Rogelio Peñate (Hyundai i20 R5). La lucha fue encarnizada entre Lemes y Monzón, aunque algunos errores por parte del piloto de Citroën dejarían la puerta abierta hacia la victoria a un Yeray Lemes que estaba cada vez más cómodo con la evolución de su Hyundai y sentenciaría el rally a su favor, siendo esta su primera victoria del año, una que recordará toda su vida seguramente por el hecho de que es el primer rally tras el estado de alarma.

Foto: Rubén Reyes

Con respecto a nuestros pilotos de la Vega de San Mateo destacar que había un gran número de participantes (un total de 10 equipos), lo que era sin duda una buena noticia para el deporte veguero. El más rápido de los equipos de la vega era el formado por Óliver Nieves – Emilio Pérez, quienes rodaban muy fuerte durante todo el sábado a bordo del Renault Clio CUP N3. Nieves ocuparía finalmente una meritoria sexta plaza y sería el primer clasificado entre los vehículos de dos ruedas motrices, una brillante actuación.

Otro de los equipos vegueros que compite regularmente en el provincial de Las Palmas de rallyes era el formado por Jorge Suárez y Cristo Rodríguez (Nissan Micra 160 SR), quienes acabarían la prueba satauteña con un sabor agridulce, ya que la jornada fue difícil para el equipo y no terminaba de encontrar la comodidad que tuviera en pasados rallyes. Por su parte, también había otro Nissan Micra 160 SR tripulado por un equipo de la vega, era el de Javier Peñate – José Manuel Nuez, quienes marcaban interesantes tiempos durante el rally y firmaban un buen resultado en esta prueba que les sirvió para debutar.

Foto: Rubén Reyes

En cuanto a los copilotos vegueros hay que destacar nuevamente a los hermanos Miranda, Jonay y Andrés. Jonay sería el que se clasificaría primero y acababa decimotercero a la derecha de Antonio Afonso Martel a bordo del Mitsubishi Lancer Evo V. Por su parte, Andrés volvería a cantarle las notas a Antonio Afonso Hernández en el Mitsubishi Lancer Evo IV, un espectacular vehículo que les llevó hasta la decimosexta posición final. Desgraciadamente dos de los equipos vegueros inscritos se verían obligados a abandonar, era el caso de Anastasio Suárez – Carlos Ramírez con Ford Escort Mk2 y el de Benedicto Domínguez – Jacinto Pérez con su famoso Volkswagen Golf GTI Mk2.

Foto: Rubén Reyes

Dentro de regularidad sport encontramos los primeros triunfos vegueros del año, ya que en la categoría Regularidad Súper Sport, el equipo formado por José Ignacio Guerra – Sergio Monzón impuso su BMW 320 E21 al resto de los participantes y conseguiría aquí su primera victoria del año. En el tercer cajón del pódium de esta categoría se situarían Juan José Santana y Cristina Santana, quienes dejaban el pabellón del deporte veguero por todo lo alto con el Opel Monza GSE. Sin embargo, “la guinda del pastel” la pondría también el Volkswagen Golf GTI Mk2 de Pedro Alvarado y Ulises Santana, pues ganaría en la categoría Regularidad Sport, firmando así una victoria que esperaban desde el Rally de Teror donde se les escapó por muy poco.

Tras esta cita, el automovilismo veguero tendrá que descansar hasta el Rally Isla de Gran Canaria, que tendrá cita en agosto. Esta será una fecha marcada en rojo para el municipio, pues será el punto neurálgico de este evento que tras muchos años recupera el caché de rally del campeonato de Canarias.